miércoles, 27 de febrero de 2008

Amor: escenas y personajes memorables

No podríamos dejar pasar febrero sin dedicarle un espacio al amor. Me refiero a todos aquellos que de alguna manera han hecho y soportado hasta lo imposible por un ser amado.

A lo largo de la historia existe una serie de escenas y personajes memorables, algunas de las cuales bien vale la pena recordar.

Empecemos con Marco Antonio, un prominente general romano que prefirió echarse encima a la fuerza del imperio más poderoso en su tiempo, a cambio de ganarse la joya del Nilo (la mismísima Cleopatra).

El resultado es más que conocido, pero para quien no lo sepa créame que quizás la opción de Marco Antonio no fue la más sabia de todas, ya que el nuevo emperador de Roma, (César Augusto), despedazo fácilmente su resistencia.

Algunos siglos después existió una mujer que para la fe cristiana sería conocida como la Virgen María y su marido como San José. Cito este caso porque para esos años aceptar la infidelidad de requiere de muchos arrestos, o de plano estar profundamente enamorado (les recuerdo que este es un espacio laico creado por un agnóstico).

Quién sabe qué tipo de vejaciones habrá soportado José, porque si algo se puede deducir de la experiencia es que la sorna es transmitida de generación en generación.

Pero vayamos a casos más dramáticos. Qué decir del incomprendido y en su momento nada afamado Vincent Van Gogh. Tan sólo un día antes de de la Nochebuena de 1888 Van Gogh tuvo un severo altercado con su compañero y gran amigo Paul Gauguin. Poco después Van Gogh tomó una navaja, se mutiló una oreja, la envolvió en un paño y acudió a regalársela a una prostituta de un burdel que frecuentaba.

Independientemente, de la bipolaridad de Van Gogh vale la pena remarcar que esta reacción no puede atribuírse a otro sentimiento más que al amor y a la frustración que llegamos a sentir por nuestros seres amados.

Obviar al cine en un texto como este sería poco más que un sacrilegio. Sin embargo, el hacer una investigación de los grandes amores, personajes y escenas de amor en el cine es un esfuerzo digno de una investigación de gran formato que aquí no puede realizarse.
Empecemos por una película que hasta la fecha sigue conmoviendo los corazones: Casablanca.

El escenario no puede ser mejor, una ciudad marroquí enclavada a orillas del Atlántico, desde cuyo puerto miles y miles de personas sueñan con alcanzar la ansiada libertad al otro lado del Océano.

Humphrey Bogard, Ingrid Bergman, Peter Lorre entre otros, dan vida a una historia marcada por la guerra y la separación de un bello romance que sólo pudo vivirse en París y que nunca, en ningún otro lugar, ni bajo otra circunstancia se repetirá. Una muestra de que un hombre enamorado es capaz de hacer todo por su amada.

También está el caso de aquellas mujeres capaces de entregar su libertad, su familia y su vida por un hombre. Que decir de Mallory Knox (Juliette Lewis) y su desenfrenada relación con Mickey (Woody Harrelson). Un par de jóvenes enamorados que encuentran mediante a la muerte y los asesinatos, su forma de revelarse contra un mundo que ha pasado por encima de ellos y que, a su juicio, no les deja otra salida. Su amor es incondicional, apasionado y saben que sólo hay una cosa que podría vencerlos: la muerte, misma que asumen y están dispuestos a experimentar juntos.

¡Helo ahí! El amor tiene mil y un formas de representarse, vivirse, entenderse, pero lo único cierto es que nadie puede haber vivido sin sentir un sólo gramo de su grandeza.

No hay comentarios: