miércoles, 30 de abril de 2008

La guerra sucia y la derecha mexicana


Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad.
Joseph Goebbels

En recientes fechas salió en Televisa un spot que una vez más tiene como propósito el atacar a Andrés Manuel López Obrador. En esta ocasión el motivo fue la toma de tribuna que se realizaba como protesta al fast track que quería dársele a la iniciativa de Reforma Energética. Para no entrar en más polémica sólo nos avocaremos a analizar el spot cuyo mensaje es el siguiente:

“¿Quiénes clausuran los Congresos? 1933, Adolfo Hitler en Alemania; 1939 Benito Mussolini en Italia; 1973, Augusto Pinochet, en Chile; 1913 Victoriano Huerta fue el último que había clausurado el Congreso en México. Ahora, 2008, PRD, PT y Convergencia han clausurado el Congreso. ¡Nuestra democracia está en peligro, nuestra paz está en riesgo! ¡México no merece esto!.”

Antes de comenzar el análisis vale la pena sentar las bases del mismo por eso citaremos al maestro y creador de los conceptos conocidos como guerra sucia o propaganda negra: Joseph Goebbels.

¿Pero quién es Joseph Goebbels? El número 2 del nazismo y quien en los últimos momentos de vida de Hitler fuera apuntado para sucederlo como líder del Reich. Varias fuentes comentan incluso que el mismo führer aseguró antes de su presunto suicidio que con Goebbels al mando, la guerra se hubiera ganado.

Propaganda goebbeliana

Según un artículo publicado por el mismo Joseph Goebbels la propaganda “es un medio para un fin” que presenta una idea que busca convencer a la gente y es hablada en términos que cualquier persona pueda comprender y expresar. Para triunfar debe conocerse el efecto que se quiere producir ya que es un “medio para construir y conservar el poder”.

En este caso el fin es mostrar que Andrés Manuel López Obrador es un peligro para México, tal cual mencionaban los spots de la infame campaña electoral del 2006. Como vemos, el lenguaje del spot es sencillo, elaborado con palabras que seguramente un niño de sexto de primaria escuchó millones de veces en su corta vida y cuyo objetivo es validar a quienes ahora detentan el poder; quienes forman gobierno.

Goebbels menciona que de preferencia debería no mentirse o hacer uso de mentiras para su construcción, sin embargo, tampoco niega la posibilidad de utilizar calumnias o falsedades. Cuestión reflejada en el siguiente testimonio sobre la derrota de la izquierda en Alemania:

“El marxismo no podía ser eliminado por una decisión del gobierno. Su eliminación fue el fin de un proceso que se inició con la gente. Que sólo fue posible porque nuestra propaganda mostró que el marxismo era un PELIGRO para los dos el estado y la sociedad.”

Interesante es sin duda, el manejo de conceptos similares para desvirtuar tanto a los marxistas en Alemania, como a Andrés Manuel López Obrador y los partidos de izquierda en nuestro país. Ambas campañas utilizan conceptos como peligro, riesgo, voz alarmista; manejo del miedo y el factor de desestabilización social.

¿En qué aspecto miente dicho spot? En primera instancia en la comparación en sí misma. Pese a lo que se diga Andrés Manuel López Obrador es un actor político que se mueve en el espectro de la izquierda e incluso del centro izquierda. Lo mismo resta decir si hablamos del PRD, PT y Convergencia. Mientras tanto, Pinochet, Huerta, Mussolini y Hitler, son tan sólo algunos de los más sanguinarios genocidas jamás vistos sobre la faz de la tierra, cuyo común denominador es la derecha extrema.

En todo caso y para hacer la comparación pertinente, se debió comparar a AMLO con algún representante de la izquierda moderada en el mundo. Ya que ponerlo al lado de Mao, Stalin o cualquier representante de la izquierda radical hubiese sido un despropósito absoluto.

Sin embargo, para fines prácticos como también menciona Goebbels “la propaganda será buena cuando lleve al éxito y mala cuando no alcance los objetivos deseados”. “No es materia de la propaganda el ser inteligente sino guiar al éxito.”O dicho en otras palabras” es el arte de dominar a las masas.”

Masas que en países como el nuestro se nutren directamente de la televisión, misma que es manejada, en la mayoría de los casos, por la crema y nata de la oligarquía.

Por eso no resulta extraño que las televisoras, amparándose en la ridícula bandera de la libertad de expresión, prefirieron aceptar el dinero que implica pasar spots como éste, a respetar lo dictado por la ley. Además de quién se coarta la libertad de expresión. La respuesta es sencilla: de grupos particulares cuyos intereses se ven amenazados y que cuentan con el dinero suficiente para transmitir un spot en televisión.

El asunto es claro: debe retirarse la propaganda negra y la calumnia de los medios nocivos (masivos ustedes disculpen) de comunicación. Sólo así se podrá aspirar a mantener una competencia enmarcada en el ámbito de la legalidad.

miércoles, 23 de abril de 2008

La conjura contra el Ártico




Se imaginan un Polo Norte que pudiera ser navegado en todas las épocas del año, sin que existiera el impedimento de sus hasta ahora característicos hielos; o tan sólo la posibilidad de surcar el Océano Ártico a bordo de lujosos cruceros que atraviesen por en medio el Polo Norte en dirección a Canadá o Rusia. Si no lo logran, quizás tengan cerca de 5 años más para imaginarlo; ya que según las previsiones actuales, este catastrófico escenario está a la vuelta de la esquina.

Tan sólo en los últimos 50 años el territorio del Polo Norte se redujo en un 50% y en los últimos 23 años perdió el 43% de sus capas de hielo más gruesas. Un fenómeno parecido ocurrió en su momento con el Mar Báltico, mismo que ahora es completamente navegable y que sólo presenta una ligera capa de hielo en los meses invernales.

El verano de 2007 constituyó un llamado de alerta al planeta en general. Esto, después de que se confirmara que la dramática reducción de la masa gélida del ártico había alcanzado su más bajo nivel en la historia. Únicamente se registraron 4.3 millones de kilómetros cuadrados, con lo que se superó el récord previamente establecido en 2005.

Mientras hace unas cuantas décadas se preveía que la desaparición del Polo Norte ocurriría cerca del final del siglo 21, hoy en día todo apunta a que este posible escenario se presentaría cerca del 2013.

Otro efecto del cambio climático es la reducción del hielo perenne en territorio ártico. Durante el periodo comprendido entre 1958 y 2006 ésta área disminuyó de 5.5 millones de kilómetros cuadrados a únicamente 3 millones de kilómetros cuadrados; lo que implica un descenso muy cercano al 50%.

Beneficios comerciales

Más alarmante aún es la negativa a actuar de los principales gobiernos del mundo. Ya que parece que poco o nada les importa que tan desolador vaticinio se convierta en una realidad. Un hecho fácil de entender si se valora la cantidad de intereses económicos y comerciales que giran en torno a la destrucción del polo.

Todo apunta a que se trata de una conjura internacional contra nuestro patrimonio natural. Como muestra está la negativa del Consejo del Ártico a tomar cartas en el asunto. Dicha organismo conformado por los países cuyas fronteras controlan con el polo asegura que sus funciones sólo comprenden la regulación del flujo comercial de embarcaciones en el polo (la cual a su juicio, invariablemente se abrirá a esta actividad por los efectos del aumento de temperatura) y cuestiones de tipo ambiental que hasta el momento no se observan por ningún lado.


Un mundo sin Polo Norte haría mucho más cortas y eficientes las principales rutas marítimas del mundo. Como claro ejemplo están los beneficios que tendrían dos de ellas: El pasaje del Noroeste y la Ruta del Mar del Norte.

La primera inicia en Rotterdam pasa por el Canal de Panamá y finaliza en Seattle, Washington. Un trayecto que de ida y vuelta equivale a 9000 millas náuticas; pero cuya nueva ruta permitiría atravesar el polo, bordear Alaska y bajar por la Columbia Británica canadiense hasta llegar a Seattle. Este atajo reduciría la travesía en 2000 millas náuticas.

Por otro lado está la ruta Ruta del Mar del Norte. Dicha travesía, que hasta el momento contempla un viaje entre los puertos de Rotterdam y Yokohama, sería la más beneficiada de ambas. En especial porque reduciría el viaje de 11 mil 200 millas náuticas a tan sólo 6 mil 500.

El trazo de esta ruta actualmente inicia en Rotterdam continúa por Francia, Portugal y España hasta internarse en el Mediterráneo. De ahí el recorrido prosigue hasta cruzar el Canal de Suez. Después de bordear la bota arábiga se surca el Océano Índico y tras atravesar el archipiélago indonesio culmina en Japón.

Ambas rutas podrían realizarse ahora únicamente vía el Polo o en su defecto permitirían un regreso mucho más rápido y menos costoso.

Según cifras proporcionadas por Scott Borgerson en la Revista Foreign Affairs del bimestre de marzo-abril 2008, una expedición que anteriormente costaba 17.5 millones de dólares para un carguero, podría reducirse en un 20%. Es decir, tendría un precio final de 14 mdd. Lo que significaría un ahorro de 3 y medio mdd.

Recursos en disputa

El ártico es una de las regiones más ricas en recursos naturales del mundo entero. Un hecho que despierta el interés y la avaricia de varias naciones a nivel mundial como sería el caso de Rusia, China, Canadá, Dinamarca, EUA, Noruega y Suecia por tan sólo mencionar a algunas.

No es para menos, según un estudio de la compañía de origen noruego StatOil Hydro la región del Polo Norte constituye un yacimiento de dimensiones gigantescas, que albergaría nada más y nada menos que una cuarta parte de las reservas mundiales de petróleo.

Una de las regiones más ricas es la que recientemente fue reclamada por Moscú como parte de su territorio a pesar del enorme descontento que dicha medida generó a nivel internacional. Un territorio que podría garantizar a Rusia una producción de 586 billones de barriles. Una fortuna, si consideramos la interminable alza de los precios del crudo en los últimos meses; mismos que a finales de abril de 2008 ya superaban los 115 dólares por barril (caso West Texas).
Daños colaterales

Con la destrucción del polo también se verá el fin de cientas de especies entre las que encontramos osos polares, zorros, caribúes, libres del ártico, lemmings por tan sólo mencionar algunos.

En el caso de los caribúes hay datos que apuntan a un descenso poblacional de hasta 80% en ciertas manadas. Muy significativa ha sido también la baja en la tasa de natalidad de las focas. Por mencionar un ejemplo en 1975 en la isla de St. Paul se registraron 275 mil nacimientos; sin embargo, en 2007 apenas se registraron 125 mil nuevas crías.

Diferente pero no menos preocupante es la estrepitosa alza en la población de cisnes. Tan sólo en la última década el número total de estas aves casi se duplicó. Su número pasó de 12. 5 millones a 21.4 millones de especímenes.

El fenómeno resulta preocupante, puesto que representa un efecto del aumento de temperatura, de vegetación y de tierra cultivable en áreas circundantes al polo. Recientes estudios también demostraron un aumento significativo de la población y tamaño en la mayoría de las especies de arbustos y de los pastizales en Alaska.

La fauna marina también se ve muy afectada por calentamiento global. Como resultado muchas especies sub árticas han comenzado a invadir territorio y a desplazar a las especias habituales. Ello, produce alteraciones inmediatas e irreversibles a este ecosistema.

Por último, no podemos dejar de citar el riesgo que implica por sí misma la explotación de gas y crudo. Conforme comiencen a explotarse los yacimientos de la zona crecerá el riesgo de una catástrofe ambiental, como se ha visto en numerosos ejemplos a lo largo y ancho del globo.

Conflictos en puerta

Otro asunto a tomar en cuenta es la creciente militarización de la zona. A raíz de las recientes presiones, Canadá emplazó a 1 500 soldados para vigilar el área y anunció la puesta en órbita del Radarsat 2 cuyo único fin será vigilar el Ártico.

Por otro lado, mientras para 2005 había 262 buques rompehielos, ese mismo año se ordenó la construcción de 234 más navíos más de este tipo. Lo que nos hace pensar que no sólo la preservación del los grandes hielos del Ártico es una discusión en el olvidó, sino que las grandes potencias, junto con las compañías navieras están dispuestas a arrasar con lo poco que quede de él.

No obstante, el tema que más preocupa es la poca o nula legislación en torno a los derechos de los países colindantes sobre la zona. A pesar de que en 1996 se creó el Consejo del Ártico esta organización se ha visto nulificada puesto que en su constitución sólo se contempló tratar temas de corte ambiental y deja de lado cuestiones de tipo estratégico y militar.

Según expertos el único organismo capaz de dirimir diferencias y crear acuerdos pertinentes que eviten una posible disputa del Ártico y sus recursos es la Convención de las Naciones Unidas para las Leyes del Mar. Una convención muy criticada cuyos detractores en vez de llamarla Laws of the Sea, LOS, por su acrónimo, la llaman Lost of the sea.

En el artículo 76 de dicha Convención se trata un tema fundamental: los requerimientos o fundamentos necesarios para convalidar la expansión de las fronteras. En él se menciona que “Por definición, las fronteras pueden expandirse con base en una serie de criterios como la profundidad del agua, la geología del fondo marino, el grosor de los sedimentos y la distancia a la costa”.

Sin embargo según expertos es necesario desarrollar criterios específicos para destrabar un posible conflicto en el ártico, ya que varias naciones presentan las mismas características geográficas respecto a terrenos que presumiblemente reclamarán o ya reclaman como suyos.

Mientras los dueños del Polo Norte se ponen de acuerdo, al resto del mundo sólo nos queda ver cómo poco a poco se deteriora y se exprime a una de las áreas determinantes para el equilibrio ecológico del planeta.

miércoles, 16 de abril de 2008

Dudas, dudas y más dudas

Ha pasado más de un mes y medio del bombardeo al campamento de las FARC en que desafortunadamente murieron 4 mexicanos y aún seguimos sin tener respuestas concretas a estos hechos.

¿Qué hacían ahí estos jóvenes? ¿Quién facilitó el contacto con la guerrilla? ¿Quién apoyó o alentó esta investigación a sabiendas de los riesgos que implicaba? ¿Dónde realizaron los contactos con la guerrilla? ¿Qué tan reales son los vínculos que supuestamente existen entre ciertos alumnos de la UNAM y la guerrilla? ¿Quién permitió distribuir propaganda al interior de un espacio de la Universidad? ¿Qué tan informados estaban los gobiernos de Ecuador, Francia e incluso México sobre este ataque?

De dar rienda suelta a la pluma, más y más preguntas seguirían rondando nuestra mente, sin embargo, de nada serviría ya que ante el absoluto hermetismo de parte de todos los involucrados crecen las sospechas de que los hechos podría implicar a muchas más personas y gobiernos que los que inicialmente se vieron inmersos en esta crisis.

Hay una persona que a raíz de estos sucesos acaparó los reflectores desde un inicio: la mexicana Lucía Morett; quien hoy es la pieza fundamental para comprender este enorme rompecabezas que ha tratado de armarse desde el 1 de marzo de 2008.

Lucía Morett

Una hecatombe se desató el primero de marzo de 2008 cuando se supo de un ataque alentado por el gobierno de Álvaro Uribe contra un campamento de las FARC ubicado dos kilómetros adentro de territorio ecuatoriano, en la zona conocida como Putumayo. Mayor aún fue el impacto cuando conocimos que entre los heridos existía una joven de origen mexicano: Lucía Morett.

Al día siguiente salieron a la luz la primera imágenes de Lucía y sus primeras declaraciones. En ellas habló a grandes rasgos sobre el ataque, acto comprensible ante su estado de convalecencia. Pocos días después se comenzó a saber más y más información entre la cual destacaba el conocimiento del deceso de otros 4 jóvenes más.

El 17 de marzo en diferentes medios se publicaron lo que fueron los extractos de la entrevista de mayor duración concedida por la mexicana hasta el momento. Este testimonio fue recogido por la agencia estatal Ecuavisa, el único medio que tuvo acceso real a Morett desde su llegada a Quito.

En dicho encuentro Morett aseguró haber viajado a Ecuador para “hacer un poco de turismo” y “conocer sobre la realidad ecuatoriana”. Después de decir estas frases el rostro de Lucía se mueve hacia el lado izquierdo fuera de la cámara, cómo si esperara queue (que le dieran pie), regresa su mirada y continúa hablando sobre las actividades que realizó en Quito, previo al incidente. Cabe remarcar que su voz denota una especie de llanto reprimido.

Poco después en este mismo encuentro reconoció que también participó en el segundo Congreso Continental Bolivariano, efectuado en Quito a finales de febrero y que fue ahí donde conoció a los contactos que ofrecieron a ella y a los otros mexicanos a visitar un campamento de las FARC. Empero, niega el haber hecho el contacto personalmente.

Es aquí dónde vale la pena preguntarse, ¿qué insurgente en su sano juicio llevaría a un grupo de jóvenes extranjeros al campamento en que se encontraba el entonces número 2 de la organización guerrillera, Raúl Reyes?

No obstante, vale la pena acotar que fueron varios los jóvenes que durante febrero pasado visitaron estas instalaciones entre ellos dos chilenos y dos peruanos. Estos últimos detenidos a su llegada a Lima por sus presuntos vínculos con Sendero Luminoso y Tupac Amaru.

Su detención por sí misma confirma la teoría de que la mayoría de estos jóvenes están involucrados en sus respectivos países en movimientos políticos de importancia notable. Tal es el caso de Lucía, quien es integrante de la organización Jóvenes por el Socialismo en México. La cual según su propia carta de presentación se reconoce así:

“JPS es un movimiento amplio de la juventud mexicana, integrado por jóvenes que aspiramos a ser herederos y continuadores de la lucha de nuestros héroes nacionales como Hidalgo, Morelos, Juárez, Villa y Zapata; de próceres de nuestra América como Bolívar y Martí, de la lucha incansable del Guerrillero Heroico Ernesto Che Guevara.”

El propósito de este grupo, al igual que el de la guerrilla de las FARC es el mismo: el establecimiento del sistema socialista en el país. Un hecho que de ninguna manera o ángulo puede ser criticado. Sin embargo, vale la pena subrayar que el grupo en su declaratoria de presentación se reconoce a sí mismo como un heredero de la lucha de una serie de personajes históricos que alcanzaron sus objetivos por la vía armada.

El ataque

Más allá de cualquier justificación el ataque constituye una afrenta al Ecuador y su pueblo. Con esto Uribe nos dejó en claro lo que ya sabíamos, que al igual que para Estados Unidos, primero están los intereses de sus país y sus luchas (sin importar las violaciones en las que incurran), que el respeto a la soberanía de los pueblos y al derecho internacional.

Según el testimonio de Morett no se trató de una operación veloz y quirúrgica como en algún momento publicó Le Monde, sino que se trató de dos bombardeos bien planeados; siendo que desde el primer ataque Lucía quedó lesionada e incapacitada para moverse. Tras el segundo ataque Morett asegura que llegó un grupo de gente armada que continuó la agresión con disparos y que se escuchaban gritos como “Denle bala, denle bala” en alusión a los heridos.

Morett posteriormente relata el haber sido víctima de agresiones verbales y de hostigamiento sexual. Relata que incluso recibió atención médica y que fue amenazada con ser enviada a Bogotá a rendir cuentas. Sin embargo, menciona que tras comenzar el sobrevuelo de la fuerza área ecuatoriana, los soldados colombianos iniciaron un veloz repliegue hacia su frontera.

Ante ello vale la pena preguntar por qué si a la fecha Lucía es reclamada por el gobierno colombiano no la llevaron los soldados consigo desde un inicio. ¿Por qué la abandonaran allí a ella y a la otra mujer que resultó herida? ¿Acaso se convencieron de su inocencia en el transcurso de 12 horas? ¿Qué aspectos aún no habrá revelado Lucía sobre ese día? ¿Por qué fue la única mexicana en salvarse? ¿Dónde dormían los otros?

Para el 15 de abril Morett amplió su versión en una nota presentada por La Jornada. En ella la sobreviviente refiere que los colombianos habrían modificado o “arreglado” la zona del ataque. Interesante resulta preguntarse por qué esperó más de un mes para dar a conocer esta otra información.

Los motivos de la visita

Tras ser cuestionada sobre su presencia en el campamento Morett asegura que su propósito era obtener información que sirviera para su tesis y cito textualmente lo que dijo al reportero de Ecuavisa en marzo de 2007:

“Nosotros queríamos conocer cómo era eso, cómo era un campamento y poder hacer unas investigaciones que nos sirvieran a nuestras tesis de licenciatura. Yo particularmente trabajo sobre la cultura, cultura popular y la cultura relacionada con los procesos sociales en América Latina. Me interesaba conocer un poco cómo ahí en ese campamento se llevaban a cabo actividades culturales.”

El argumento es inconsistente y hasta inverosímil. De haber querido conocer la importancia de la cultura en los procesos sociales siendo específicos en el caso particular de Colombia, debió haber optado por viajar hacia Cartagena, Bogotá, Calí o cualquier otro punto en Colombia, pero ¿un campamento militar para realizar un estudio cultural?

La explicación dista de la profundidad necesaria para convalidar el fin de su estancia. Sin embargo, en caso de que este argumento fuese cierto valdría la pena conocer el resto de la investigación de Morett o cuando menos el testimonio de su asesor de tesis.

Además vale la pena citar el pensamiento de jóvenes por el socialismo respecto a la guerrilla: “a pesar del sombrío panorama se vislumbran esperanzas, tanto para nuestra generación como para la liberación de nuestros pueblos. Es el caso ejemplar de Cuba y su Revolución… y la resistencia heroica de los guerrilleros de las FARC-EP, en Colombia, que desde hace 40 años combaten a la oligarquía para lograr una paz con justicia social.”

Esta sola declaración de grupo del que Lucía también es miembro nos hace inferir que es una abierta partidaria de la guerrilla, con todas las implicaciones en materia ideológica que ello pueda acarrear.

Reacciones en México

En tanto, lo que ya es un hecho es que el presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, José Antonio Ortega Sánchez, presentó una denuncia ante la Procuraduría General de la República contra Lucía Morett en la que le acusa de haber cometido los delitos de terrorismo, terrorismo internacional y apología del delito.

Según José Antonio Ortega Sánchez, presidente del citado organismo, Morett “era la representante de las FARC desde el año de 2002-2003, y que cuando expulsan a Olga Marín, la hija de ‘Tiro Fijo’, y la esposa de ‘Raúl Reyes’, ella se quedó como representante de las FARC en México”.

La reacción es la más natural de la derecha mexicana. Sólo basta recordar que esta organización, fue creada y alimentada durante el foxismo para asentar ciertas piedras en el camino del GDF. Una organización que ha estado fuera de del espacio político mexicano y que, por ende, requiere de este tipo de eventos para hacerse notar en los medios de comunicación nacionales.

Sin embargo, no por ello podemos obviar el hecho de que Lucía Morett era una importante activista social y que hasta el momento desconocemos el verdadero alcance de sus posibles redes.

Por otro lado, desde el 5 de marzo pasado la Comisión Bicameral de Seguridad Nacional del Congreso de la Unión, informó que Lucía Alicia Morett Álvarez forma parte del “Núcleo de Apoyo de las FARC”; que también es integrante de la “Coordinadora Continental Bolivariana Capítulo México” y que forma parte del “Movimiento Mexicano de Solidaridad con las Luchas del Pueblo Colombiano, cuya sede es un cubículo al lado de una cafetería de hermanos de los Cerezo, vinculados éstos con el EPR”.

Sin embargo el presidente de dicha comisión, Felipe González, aseguró que dado que no hay evidencias de haya participado en algún tipo de acto delictivo en nuestro país, no se le podría fincar ninguna responsabilidad, ni detenérsele por cargo alguno. Hecho ante el que Morett ya comenzó a tomar las debidas reservas al solicitar asilo político al gobierno del Ecuador.

Hasta el momento el Ecuador no ha otorgado aún asilo a la joven sobreviviente, sin embargo, el vicepresidente ecuatoriano Lennin Moreno aseguro que el gobierno ecuatoriano está comprometido con garantizar su integridad física y sus derechos.

Mientras tanto, llama la atención el golpe de timón del gobierno mexicano respecto al tema. Mientras el presidente Calderón se encargó el 12 de abril de enviar por primera vez condolencias a los padres de las víctimas, el 15 de abril Jorge Morett padre de Lucía se dijo optimista respecto a la respuesta de la secretaria de relaciones exteriores Patricia Espinosa.

Esto, con motivo de una carta que el propio Morett le envió y en el que le manifestó su temor por posibles represalias en contra de su hija, en dado caso que decidiera regresar a nuestro país.


Sin embargo llama la atención que para el 16 de abril, Lucía aceptó una invitación por parte del mandatario nicaragüense Daniel Ortega, quien además ofreció respaldo y apoyo a la joven mexicana y a su familia.


En tanto ese mismo día Álvaro Uribe aseguró durante su visita a México que contaba con un video en que aparecían los jóvenes mexicanos actuando en completa "familiaridad" con miembros de las FARC. No siendo esta declaración suficiente, ante la pregunta de que si los mexicanos eran delincuentes, guerrilleros, terroristas, narcotraficantes y secuestradores, el mandatario respondió “por supuesto” y exigió llevar a juicio a Morett.

Hasta ahora no habido ningún pronunciamiento oficial por parte del gobierno de Calderón respecto a Lucía en específico. Situación que se presta a la especulación sobre la verdadera postura del gobierno mexicano respecto al caso. Sólo se reservó a pedir mesura a al gobierno colombiano respecto a los juicios que su presidente externó tras su llegada a nuestro país.

Lo único cierto es que seguimos como estábamos, o quizás aún con más dudas. Preguntas que sólo podrán ser solventadas hasta el momento en que Lucía se decida a hablar con toda la verdad. Algo difícil de lograr si consideramos que más allá del enorme compromiso que para ella implica el realizar una declaración; existe el enorme riesgo de que sus palabras sean un arma utilizable en su contra.

Continuará...

jueves, 10 de abril de 2008

Tíbet y los Juegos Olímpicos




Hace 58 años el controvertido Mao Tse Tung (o Dong dependiendo de la traducción) cometió uno de los actos de violación al derecho internacional más flagrantes desde el inicio de la Segunda Guerra Mundial: la anexión del Tíbet a su territorio.

Desde ese entonces China movilizó a millones de personas hacia el territorio ocupado, con fin de convertir gradualmente a los tibetanos en una minoría dentro de su propio país; una minoría que hoy cuenta con el respaldo del mundo entero gracias a la intransigencia y la intolerancia de las autoridades chinas.

Tíbet, antes de su anexión era un país de aproximadamente 2 y medio millones de kilómetros cuadrados (muy similar en dimensiones a México) cuyas fronteras colindaban con Nepal, Bhutan, China, Birmania e India.

A lo largo de su existencia se distinguió por su carácter pacífico; por su política aislacionista y la aplicación del budismo en todos los aspectos de su vida social y política. Siendo este último rubro una importante traba que debía ser desterrada, con fin de
instaurar los dogmas marcados por el modus vivendi trazado por el Partido Comunista Chino.

Pero la historia y el espíritu de una nación no se pueden borrar en un 1 día, una década o incluso un siglo. Más aún cuando se trata de un pueblo que habitó el llamado techo del mundo desde el siglo VII después de Cristo y que sobrevivió invasiones de ejércitos como el Mongol (s. XIV).

Hasta el pasado siglo contados eran los hombres foráneos (principalmente occidentales)que habían contemplado Lhassa y su imponente Potala (hogar del Dalai Lama). Entre ellos está el caso de dos occidentales: Heinrich Harrer y Peter Aufschnaiter. Ambos famosos por un conocido relato autobiográfico que fue llevado al cine a mediados de los 90.

La importancia de la difusión de su relato radica en que despertó el interés del mundo por el sufrimiento tibetano y despertó otro tipo de manifestaciones como es el caso del Concierto Multitudinario Free Tibet.

No fue hasta recientes fechas, en la víspera de la olimpiada de Beijing que el tema logró abarcar el espacio en medios que por años se le había negado. Esto a raíz de una serie de protestas en contra de China, la celebración de los Juegos Olímpicos y a favor de la liberación del Tíbet.

Si bien es cierto que la invasión al Tíbet constituye un acto de imperialismo cultural que hasta la fecha ha tratado de justificarse por todos los medios posibles, hay que reconocer que la naciente ola de inconformidad hacia China es el reflejo de un fenómeno cuyo trasfondo tiene orígenes más profundos: el repudio hacia el país que hoy se yergue como el heredero de la hegemonía mundial.

Se trata de un sentimiento de rechazo alimentado por las políticas coercitivas del gobierno chino y reforzado por sus continuas acciones unilaterales e impositivas; su descarada violencia y los abusos que a la vista de todos ha cometido.

Tan sólo el miércoles 9 de abril el Paris Match reportó 170 monjes detenidos, 94 heridos como el saldo de las protestas del día y muertos desde el inicio de la represión. Un día después el 10 de abril el Parlamento europeo amenazo con boicotear la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Beijing, si es que China no se abre al diálogo con el Dalai Lama.

Parece ser que el afán de China de utilizar la olimpiada como un escaparate en que mostraría al mundo su lado moderno y tolerante, desembocó en un asunto de gran costo político que podría llevar al Tíbet a alcanzar la autonomía que durante tantas décadas ha anhelado.

De otra manera, se dará paso a cientas de manifestaciones más, que, a su vez darán pie a la represión y al rechazo generalizado de un mundo que busca la manera de desacreditar a un gigante que busca ganarse desesperadamente el reconocimiento y el respeto de un mundo occidental que reniega a verlo como la siguiente potencia hegemónica.