
Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad.
Joseph Goebbels
En recientes fechas salió en Televisa un spot que una vez más tiene como propósito el atacar a Andrés Manuel López Obrador. En esta ocasión el motivo fue la toma de tribuna que se realizaba como protesta al fast track que quería dársele a la iniciativa de Reforma Energética. Para no entrar en más polémica sólo nos avocaremos a analizar el spot cuyo mensaje es el siguiente:
“¿Quiénes clausuran los Congresos? 1933, Adolfo Hitler en Alemania; 1939 Benito Mussolini en Italia; 1973, Augusto Pinochet, en Chile; 1913 Victoriano Huerta fue el último que había clausurado el Congreso en México. Ahora, 2008, PRD, PT y Convergencia han clausurado el Congreso. ¡Nuestra democracia está en peligro, nuestra paz está en riesgo! ¡México no merece esto!.”
Antes de comenzar el análisis vale la pena sentar las bases del mismo por eso citaremos al maestro y creador de los conceptos conocidos como guerra sucia o propaganda negra: Joseph Goebbels.
¿Pero quién es Joseph Goebbels? El número 2 del nazismo y quien en los últimos momentos de vida de Hitler fuera apuntado para sucederlo como líder del Reich. Varias fuentes comentan incluso que el mismo führer aseguró antes de su presunto suicidio que con Goebbels al mando, la guerra se hubiera ganado.
Propaganda goebbeliana
Según un artículo publicado por el mismo Joseph Goebbels la propaganda “es un medio para un fin” que presenta una idea que busca convencer a la gente y es hablada en términos que cualquier persona pueda comprender y expresar. Para triunfar debe conocerse el efecto que se quiere producir ya que es un “medio para construir y conservar el poder”.
En este caso el fin es mostrar que Andrés Manuel López Obrador es un peligro para México, tal cual mencionaban los spots de la infame campaña electoral del 2006. Como vemos, el lenguaje del spot es sencillo, elaborado con palabras que seguramente un niño de sexto de primaria escuchó millones de veces en su corta vida y cuyo objetivo es validar a quienes ahora detentan el poder; quienes forman gobierno.
Goebbels menciona que de preferencia debería no mentirse o hacer uso de mentiras para su construcción, sin embargo, tampoco niega la posibilidad de utilizar calumnias o falsedades. Cuestión reflejada en el siguiente testimonio sobre la derrota de la izquierda en Alemania:
“El marxismo no podía ser eliminado por una decisión del gobierno. Su eliminación fue el fin de un proceso que se inició con la gente. Que sólo fue posible porque nuestra propaganda mostró que el marxismo era un PELIGRO para los dos el estado y la sociedad.”
Interesante es sin duda, el manejo de conceptos similares para desvirtuar tanto a los marxistas en Alemania, como a Andrés Manuel López Obrador y los partidos de izquierda en nuestro país. Ambas campañas utilizan conceptos como peligro, riesgo, voz alarmista; manejo del miedo y el factor de desestabilización social.
¿En qué aspecto miente dicho spot? En primera instancia en la comparación en sí misma. Pese a lo que se diga Andrés Manuel López Obrador es un actor político que se mueve en el espectro de la izquierda e incluso del centro izquierda. Lo mismo resta decir si hablamos del PRD, PT y Convergencia. Mientras tanto, Pinochet, Huerta, Mussolini y Hitler, son tan sólo algunos de los más sanguinarios genocidas jamás vistos sobre la faz de la tierra, cuyo común denominador es la derecha extrema.
En todo caso y para hacer la comparación pertinente, se debió comparar a AMLO con algún representante de la izquierda moderada en el mundo. Ya que ponerlo al lado de Mao, Stalin o cualquier representante de la izquierda radical hubiese sido un despropósito absoluto.
Sin embargo, para fines prácticos como también menciona Goebbels “la propaganda será buena cuando lleve al éxito y mala cuando no alcance los objetivos deseados”. “No es materia de la propaganda el ser inteligente sino guiar al éxito.”O dicho en otras palabras” es el arte de dominar a las masas.”
Masas que en países como el nuestro se nutren directamente de la televisión, misma que es manejada, en la mayoría de los casos, por la crema y nata de la oligarquía.
Por eso no resulta extraño que las televisoras, amparándose en la ridícula bandera de la libertad de expresión, prefirieron aceptar el dinero que implica pasar spots como éste, a respetar lo dictado por la ley. Además de quién se coarta la libertad de expresión. La respuesta es sencilla: de grupos particulares cuyos intereses se ven amenazados y que cuentan con el dinero suficiente para transmitir un spot en televisión.
Joseph Goebbels
En recientes fechas salió en Televisa un spot que una vez más tiene como propósito el atacar a Andrés Manuel López Obrador. En esta ocasión el motivo fue la toma de tribuna que se realizaba como protesta al fast track que quería dársele a la iniciativa de Reforma Energética. Para no entrar en más polémica sólo nos avocaremos a analizar el spot cuyo mensaje es el siguiente:
“¿Quiénes clausuran los Congresos? 1933, Adolfo Hitler en Alemania; 1939 Benito Mussolini en Italia; 1973, Augusto Pinochet, en Chile; 1913 Victoriano Huerta fue el último que había clausurado el Congreso en México. Ahora, 2008, PRD, PT y Convergencia han clausurado el Congreso. ¡Nuestra democracia está en peligro, nuestra paz está en riesgo! ¡México no merece esto!.”
Antes de comenzar el análisis vale la pena sentar las bases del mismo por eso citaremos al maestro y creador de los conceptos conocidos como guerra sucia o propaganda negra: Joseph Goebbels.
¿Pero quién es Joseph Goebbels? El número 2 del nazismo y quien en los últimos momentos de vida de Hitler fuera apuntado para sucederlo como líder del Reich. Varias fuentes comentan incluso que el mismo führer aseguró antes de su presunto suicidio que con Goebbels al mando, la guerra se hubiera ganado.
Propaganda goebbeliana
Según un artículo publicado por el mismo Joseph Goebbels la propaganda “es un medio para un fin” que presenta una idea que busca convencer a la gente y es hablada en términos que cualquier persona pueda comprender y expresar. Para triunfar debe conocerse el efecto que se quiere producir ya que es un “medio para construir y conservar el poder”.
En este caso el fin es mostrar que Andrés Manuel López Obrador es un peligro para México, tal cual mencionaban los spots de la infame campaña electoral del 2006. Como vemos, el lenguaje del spot es sencillo, elaborado con palabras que seguramente un niño de sexto de primaria escuchó millones de veces en su corta vida y cuyo objetivo es validar a quienes ahora detentan el poder; quienes forman gobierno.
Goebbels menciona que de preferencia debería no mentirse o hacer uso de mentiras para su construcción, sin embargo, tampoco niega la posibilidad de utilizar calumnias o falsedades. Cuestión reflejada en el siguiente testimonio sobre la derrota de la izquierda en Alemania:
“El marxismo no podía ser eliminado por una decisión del gobierno. Su eliminación fue el fin de un proceso que se inició con la gente. Que sólo fue posible porque nuestra propaganda mostró que el marxismo era un PELIGRO para los dos el estado y la sociedad.”
Interesante es sin duda, el manejo de conceptos similares para desvirtuar tanto a los marxistas en Alemania, como a Andrés Manuel López Obrador y los partidos de izquierda en nuestro país. Ambas campañas utilizan conceptos como peligro, riesgo, voz alarmista; manejo del miedo y el factor de desestabilización social.
¿En qué aspecto miente dicho spot? En primera instancia en la comparación en sí misma. Pese a lo que se diga Andrés Manuel López Obrador es un actor político que se mueve en el espectro de la izquierda e incluso del centro izquierda. Lo mismo resta decir si hablamos del PRD, PT y Convergencia. Mientras tanto, Pinochet, Huerta, Mussolini y Hitler, son tan sólo algunos de los más sanguinarios genocidas jamás vistos sobre la faz de la tierra, cuyo común denominador es la derecha extrema.
En todo caso y para hacer la comparación pertinente, se debió comparar a AMLO con algún representante de la izquierda moderada en el mundo. Ya que ponerlo al lado de Mao, Stalin o cualquier representante de la izquierda radical hubiese sido un despropósito absoluto.
Sin embargo, para fines prácticos como también menciona Goebbels “la propaganda será buena cuando lleve al éxito y mala cuando no alcance los objetivos deseados”. “No es materia de la propaganda el ser inteligente sino guiar al éxito.”O dicho en otras palabras” es el arte de dominar a las masas.”
Masas que en países como el nuestro se nutren directamente de la televisión, misma que es manejada, en la mayoría de los casos, por la crema y nata de la oligarquía.
Por eso no resulta extraño que las televisoras, amparándose en la ridícula bandera de la libertad de expresión, prefirieron aceptar el dinero que implica pasar spots como éste, a respetar lo dictado por la ley. Además de quién se coarta la libertad de expresión. La respuesta es sencilla: de grupos particulares cuyos intereses se ven amenazados y que cuentan con el dinero suficiente para transmitir un spot en televisión.
El asunto es claro: debe retirarse la propaganda negra y la calumnia de los medios nocivos (masivos ustedes disculpen) de comunicación. Sólo así se podrá aspirar a mantener una competencia enmarcada en el ámbito de la legalidad.

