lunes, 21 de julio de 2008

6 años en cautiverio: Ingrid Betancourt


Camino a la selva

6 años, 6 meses y 10 días, ese fue el plazo que tuvo que esperar la ex candidata a la presidencia de Colombia Ingrid Betancourt para recuperar la libertad que el 23 de febrero de 2002 le fue arrebatada por miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Aquel día Ingrid y la ex candidata a la vicepresidencia Clara Rojas fueron secuestradas mientras se dirigían a la zona de distención decretada en aquel momento por el presidente Andrés Pastrana. Sitio que en ese tiempo se encontraba bajo control de la guerrilla.

No obstante, su determinación de hablar a cada ciudadano de Colombia la llevó a tomar una de las decisiones más costosas de su vida. Fue así como a pesar de saber que no se garantizaba su seguridad, Betancourt y Rojas abordaron una camioneta rumbo a San Vincente del Caguán, lugar donde pretendían reunirse con el alcalde del pueblo en un gesto solidaridad. Sin saberlo, ese mismo camino la condujo a un largo calvario cuyo fin llegó el pasado 2 de julio.

¿Quién es Ingrid Betancourt?

Ingrid Betancourt Pulecio nació la Navidad de 1965 en el seno de una familia bien acomodada, pero comprometida con la lucha social. Su padre Gabriel Betancourt, fue Ministro de Educación durante el Gobierno del general Gustavo Rojas Pinilla y Embajador de Colombia ante la UNESCO; mientras que su madre, Yolanda Pulecio, fue reina de belleza y representante a la Cámara por Bogotá.

Desde niña tuvo acceso a una educación privilegiada que luego coronó con sus estudios de ciencias políticas en el Instituto de Estudios Políticos de París. Ahí se especializó en comercio exterior y relaciones internacionales, además de que en 1981 contrajo nupcias con el diplomático francés Fabrice Delloye con quien tuvo dos hijos.

En 1989 tras el asesinato del candidato presidencial Luis Carlos Galán, Betancourt regresó a Colombia con la determinación de luchar por su país. Pronto encontró cabida como asesora del ministerio de Hacienda y Crédito Público y poco después se desempeñó en el ministerio de Comercio Exterior.

Carrera política

Fue en 1994 cuando Ingrid Betancourt tuvo la oportunidad de entrar al difícil mundo de la política. Ese año fue electa representante en el Consejo de Bogotá por el Partido Liberal y pronto comenzó a destacarse como una fuerte enemiga de la corrupción y del gobierno del Presidente Ernesto Samper, a quien en 1996 acusaría de financiar su campaña presidencial con dinero del narcotráfico.

Ese mismo año realizó una huelga de hambre en señal de protesta y pidió al Partido Liberal que expulsara a Samper. Ese mismo asunto llevaría al ex presidente a un juicio del que al final resultó exonerado. Sin embargo, en respuesta Betancourt publicó su versión de los hechos en una obra titulada “Si sabía”.

Ya en 1998 abandonó las filas del Partido liberal y fundó el Verde Oxígeno, mismo en cuya representación obtuvo un puesto en el Congreso colombiano como senadora. 3 años después Betancourt se convirtió en el centro de la polémica al publicar su libro “La rabia en el corazón”, en el cual calificó al Congreso colombiano como un “nido de ratas”. En ese mismo año, 2001, Betancourt alcanzó la cúspide de su carrera política al ser designada como candidata a la presidencia por el movimiento político Nueva Colombia.

El cautiverio

Poco se sabe de su vida como rehén. Incluso la misma Betancourt se ha mostrado renuente a hablar de ella tras su liberación. La poca información que se tiene se debe a comunicados de las FARC, algunos videos y testimonios como el del policía John Frank Pinchao quien aseguró que intentó escapar en numerosas ocasiones y que ocupaba su tiempo en leer, escribir, hacer ejercicio y en escuchar la radio. Misma que le fue retirada después de un intento de fuga.

El momento más consternante en su cautiverio ocurrió tras la difusión de un video el pasado diciembre de 2007, en el que se le veía demacrada y enferma. Supuestamente sufría leishmaniasis y hepatitis b, por lo que su futuro era más que incierto.

La liberación

“Un rescate impecable” en el que no se “disparó un solo tiro” ni se expuso la integridad de los rehenes, fue así como describió Betancourt la acción del Ejército en que fue liberada junto con 11 militares y tres contratistas estadounidenses. “Cuando vi los helicópteros blancos sentí algo muy raro porque siempre que oíamos los helicópteros nos tocaba salir corriendo a escondernos" aseguró Betancourt.

Según el ejército colombiano los 15 rehenes fueron agrupados gracias a la labor de agentes infiltrados bajo el argumento de que serían trasladados por un helicóptero de una ONG ficticia hacia el campamento militar en que se encontraba Alfonso Cano, el nuevo líder de las FARC. Una vez en el aire, los agentes encubiertos sometieron a 2 guerrilleros que resguardaban el traslado y se informó a los rehenes de su liberación. En ese momento estalló el júbilo e Ingrid rompió en llanto.

Sobre el rescate se ha cuestionado una serie de inconsistencias que incluso han llevado a especular sobre un posible montaje. Lo único cierto es que, hoy por hoy, Ingrid está libre y convertida en una de las abanderadas más reconocidas de los derechos humanos alrededor del mundo. Por lo que no sería de extrañar que pronto pudiera contender por la presidencia de Colombia.

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